martes, 4 de febrero de 2014

Merengues de café



         Hace ya unos días que hice una tarta en la que necesitaba yemas y con las claras sobrantes no sabía muy bien qué hacer. Me acordé de mi madre, a la que le encantan los suspiros, y me decidí a probar a ver qué tal me salían. Nunca había hecho merengue horneado en pequeñas porciones; siempre en Pavlovas o gratinado en algunas tartas. El resultado ha sido espectacular y, lo mejor, que se pueden guardar en una cajita de galletas y no se estropean, si es que duran para ello.





     Ingredientes: 100 g. de azúcar, 1 cucharada de maizena, 3 claras de huevo a temperatura ambiente, 1/4 de cucharadita de sal, 1 cucharadita de café soluble.

      Mezclamos la maizena con el azúcar y reservamos. Ponemos a batir las claras y la sal con varillas eléctricas (yo lo hice en la Kitchen Aids). Cuando veamos que empieza a estar espumoso el merengue vamos añadiendo poco a poco la mezcla del azúcar pero sin dejar de batir. A continuación ponemos la cucharadita de café. Seguimos batiendo hasta que forme picos y esté brillante. 



      Ponemos el merengue en una manga pastelera con boquilla rizada y ponemos en la bandeja de horno nuestros merengues, dejando separación suficiente entre ambos, unos 7 cm. El horno debe estar precalentado a 150 grados. Horneamos unos 35 minutos, hasta que veamos que están crujientes. Los dejamos enfriar un poco dentro del horno y luego los sacamos y dejamos enfriar completamente en la bandeja.



      Os aseguro que es un bocado exquisito. Además no digáis que el aspecto no dice cómeme.

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